Banderas y Escudos

Bandera para uso de las embarcaciones de la Real Hacienda (1787-1879)

En 1785 Carlos III instituyó una nueva enseña para uso exclusivo la Real Armada española que se denominó oficialmente «pabellón nacional». El diseño de la nueva bandera se compuso de tres bandas horizontales, las dos exteriores rojas y la del centro amarilla. La anchura de ésta última era el doble que el de las dos franjas exteriores.

 

El uso del pabellón nacional se extendió a las embarcaciones de la Real Hacienda en 1787. Llevaba el escudo pequeño de la monarquía reducido a los cuatro cuarteles en los que aparecen las armas de Castilla y León, superado de una corona Real.

 

El escudo iría flanqueado por las iniciales R y H —que corresponden a la Real Hacienda— en color azul y timbradas de una corona real abierta. La orden no se debió cumplir con fidelidad pues Carlos IV se vio obligado a reiterar su uso por Real Orden de 20 de mayo de 1791.

Bandera para servicio de las embarcaciones de la Hacienda Pública (1878-1931)

Por Real Decreto de 10 de diciembre de 1878 se aprobó la reforma de la Instrucción sobre insignias, honores y saludos, con el objeto de sustituir el tratado IV de las Ordenanzas Generales de la Armada de 1793.

Descripción:

El citado Real Decreto reguló en su artículo tercero el modelo de la bandera utilizada por la Hacienda Pública: «las embarcaciones propias del ramo de Hacienda empleadas en comisiones del Resguardo tendrán bandera de los propios colores y distribución de estos que la de guerra, con la diferencia de ser repetidos y cruzados los escudos de Castilla y León, y al medio las iniciales H.H. de color azul, con una corona encima de cada una de estas letras» 

Bandera para uso y engalanamiento de los edificios del servicio de Aduanas (1908-1921)

Por Real Decreto de 25 de enero de 1908 se dispuso que en los días de Fiesta nacional ondease en todos los edificios públicos la bandera española, extendiéndose colgaduras e iluminaciones.

 

Su obligado cumplimiento llevó a la Dirección General de Aduanas a adquirirlas los elementos necesarios mediante concurso para poder engalanar los edificios que tenía adscritos al servicio.

Descripción:

La bandera del servicio de Aduanas se describe en el pliego de condiciones técnicas aprobado por Real orden de 24 de agosto de 1908. En ella se describe la bandera usada en los diferentes edificios del servicio aduanero: «Deberán ser de tres listas a lo largo: la alta y baja encarnada, y cada una del ancho de la cuarta parte del total, y la de en medio amarilla.

 

En el centro de esta última deberá tener estampado el escudo nacional, con los cuatro siguientes cuarteles: 1.º Castillo de oro (amarillo) en campo de gules (encarnado). 2.º León de gules (encarnado) en escudo de plata (blanco). 3.º Cuatro barras de gules (encarnadas) en campo de oro (amarillo); y 4.ª Cadenas en negro, puesta en orla, cruz y sotuer en campo de gules (encarnado).

 

A ambos lados del escudo nacional deberá tener estampado en azul obscuro el emblema del Cuerpo de Aduanas, formado por el caduceo de Mercurio entre la palma y la encina, con remate de la corona Real española»

Bandera para servicio de las embarcaciones de  la Hacienda Pública (1945-1977)

El Reglamento de 1945, sobre banderas, insignias y estandartes para uso oficial del Estado Nacional, modificó la bandera para las embarcaciones del Ministerio de Hacienda aprobado en 1878, al sustituir el antiguo escudo cuartelado de Castilla y León por el nuevo escudo nacional aprobado en 1938 y reformado en ese mismo año de 1945.

Bandera para uso de las embarcaciones de Hacienda

El Real Decreto 1511/1977, de 21 de enero, aprobó un nuevo reglamento de banderas y estandartes, guiones, insignias y distintivos. Todavía está vigente aunque ha sido profundamente reformado tras la aprobación de la Constitución de 1978 y de las leyes referentes al diseño del escudo y a la bandera de nuestro país.

 

En su título I, regla número 15, se establece que la bandera para uso de las embarcaciones de Hacienda será la bandera nacional con dos H en azul coronadas (con la corona real) en azul en la franja gualda (amarillo dorado).

 

Se trata de una simplificación de la bandera, para ajustarla a un tamaño más reducido, des-apareciendo el escudo franquista de la misma. El Reglamento fue modificado de hecho por la nueva Ley 33/1981. Las coronas abiertas son sustituidas por otras cerradas, conforme al nuevo blasón constitucional.

Escudo de Carlos III para su impresión en la «Guía o Estado General de la Real Hacienda de España»

El blasón de Carlos III fue difundido rápidamente por la Administración borbónica. La «Guía o Estado general de la Real Hacienda de España» recogía la planta de la Secretaría de Estado Universal y del Despacho de Hacienda, de todas sus direcciones generales y de todas las oficinas provinciales, con la mención expresa de cada uno de los oficiales que las integraban.

 

Esta publicación oficial resultaba de gran utilidad para encauzar a todos aquellos que necesitaban plantear algún asunto o litigio ante cualquiera de las dependencias del Departamento. Pronto tuvo una segunda parte en la que se recogían las normas que se iban apro-

Portada de la «Guía de la Hacienda Pública. Parte legislativa»

Tras la muerte de Fernando VII y con el afianzamiento de la monarquía constitucional encarnada por Isabel II se va produciendo un cambio paulatino en la forma de entender el ejercicio del gobierno y en los usos de los emblemas oficia-les, tal y como se puede ver en la portada de la «Guía de la Hacienda Pública.

 

Parte legislativa», para el año 1846: la Real Hacienda se transforma en la Hacienda Pública, el gobierno encarna el poder legislativo y ejerce su función por encomienda de las Cortes con la aprobación del monarca.

 

El escudo grande de la monarquía se sustituye por una corona real. Esto también se hace para abaratar costes e incluir una imagen mucho más sencilla y proporcionada al tamaño de la publicación, un libro en octavo. La imagen procede del volumen que se conserva en la Biblioteca Central del Ministerio de Economía y Hacienda.

Escudo pequeño de la monarquía española como símbolo del servicio público

La restauración del régimen constitucional tras la muerte de Fernando VII produjo un lento y paulatino cambio en el uso de los símbolos y emblemas oficiales.

 

El escudo grande de la monarquía adoptado por Carlos III seguirá vigente pero, durante el reinado de Isabel II, su uso se restringirá a actos muy solemnes, a determinados documentos, y a la estampación en las cubiertas de lujo de documentos e impresos oficiales.

 

Por el contrario se produce un importante incremento del uso del escudo reducido o pequeño de la Monarquía adaptado al servicio civil. La ilustración corresponde a los «Presupuestos general de gastos del Estado para el año 1839, presentado a las Cortes por el Ministro de Hacienda en cumplimiento del artículo 72 de la Constitución y al que precede una memoria demostrativa de sus diferencias respecto al presentado para el año 1838». Fue editado por la Imprenta Nacional.

Descripción:

Campo del escudo cuartelado: 1) y 3) de Castilla, 2) y 4) de León. Entado en punta figura el escudo de Granada y en el centro de todo él, un escusón con las armas de Borbón-Anjou. Va colocado sobre una cartela, timbrado de la corona real y circundado del collar de la Orden del Toisón de Oro. A modo de orla figuran una hoja de palma y una rama de olivo. El uso de la cartela, la hoja de palma y la rama de olivo, así como otros motivos vegetales como el roble o la encina, caracterizarán los escudos usados por la Administración como emblemas del servicio civil. La palma represen-ta la generación de riqueza. El olivo simboliza la paz, la prosperidad, la sabiduría y la protección pacífica. El roble la virtud y la honradez. El símbolo, general a todo el servicio público, se convertirá con el tiempo en casi en exclusivo de la Hacienda Pública hasta 1931.

Escudo pequeño de la Monarquía española con los símbolos del servicio público representativo del Tribunal de Cuentas del Reino

El Tribunal de Cuentas del Reino estuvo vinculado a la Real Hacienda desde sus más remotos orígenes. Primero lo estuvo al Consejo de Hacienda y después a la Secretaría de Estado del Despacho.

 

El nacimiento del Tribunal contemporáneo se remonta a 1828. A pesar de su rango dependerá orgánicamente del Ministerio de Hacienda hasta la Restauración alfonsina, momento en que pasó a depender de la Presidencia del Consejo de Ministros. Hoy día está integrado dentro del Poder legislativo. La necesidad de una sede más espaciosa propició en 1860 a la construcción de un soberbio edificio en el número 81 de la madrileña calle de Fuencarral, obra del arquitecto Francisco Jareño y Alarcón (1818-1892).

En su fachada principal adorna un escudo pequeño de la monarquía, timbrado de corona real y orlado del collar de la Orden del Toisón de Oro. La esquina del edificio, que se forma del cruce de la calle Fuencarral con la de San Vicente Ferrer, fue solucionada por el arquitecto mediante un chaflán.

 

Como éste domina la perspectiva de la calle Fuencarral, aprovechó para colocar el emblema específico de la Administración, pero con una variante no exenta de importancia: el escudo pequeño, sobre una cartela y orlado con la palma y con una rama de roble. Éste último es símbolo de la fuerza de la fe y de la virtud, rasgo que debe prevalecer entre los ministros del Tribunal.

Grabado con los símbolos de la Hacienda de España e Indias (1786)

Durante el siglo XVIII se popularizó la inclusión de grabados en muchas publicaciones oficiales, fuera de la portada, para enriquecerlas. El que aparece en la fotografía está incluido en la «Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción de intendentes de exército y provincia en el Reino de la Nueva España». El dibujo es obra de J. Camarón y fue grabada por J. Joaquín Fabregat.

Descripción:

Junto a las armas Carlos III aparecen otros símbolos alegóricos de la Real Hacienda: la dama reclinada sobre una cornucopia de la abundancia simboliza la riqueza de las Indias. En el lado opuesto, el león de España sobre dos mundos representa el poder de España en Europa, en América, en Oceanía y en Asia. Acompañan las dos columnas de Hércules con la filactería «Plus Ultra». En la composición aparece también una planta de tabaco, cuya renta estancada fue una de las principales fuentes de ingresos de la Corona.

Escudo columnario

Actualmente es el símbolo histórico del Ministerio de Economía y Hacienda. Se inspira en el escudo del Virreinato de la Nueva España que fue acuñado por las cecas virreinales en el reverso del real de a ocho. Su uso estuvo vigente en las emisiones de la moneda de plata que tuvieron lugar entre 1718 y 1761.

 

El valor monetario del real de a ocho, también denominado «peso fuerte» o «duro», fue tan importante que se convirtió en patrón de las monedas de otros países, fundamentalmente del dólar norteamericano. Para representar el peso fuerte se hizo un signo a partir de la abstracción de una de las columnas envuelta en la filactería con la inscripción «Plus Ultra»: $. Es el símbolo que hoy día se tiene como universal para representar a la divisa norteamericana, pero que se venía utilizando desde el siglo XVIII para representar a la moneda virreinal española.

Descripción:

El Real Decreto de 8 de septiembre de 1718 ordenó: «que la plata nueva que he mandado labrar en Indias y la que se labrase en estos reinos (...) por el reverso [de] las dos columnas, coronadas, con el Plus Ultra, bañándolas unas ondas de mar, y entre ellas dos mundos unidos con una corona, que los ciñe, y por la inscripción utraque unum». Este último lema quiere decir «los dos son uno».

El uso decorativo del escudo columnario en el Ministerio de Economía y Hacienda

Las reformas arquitectónicas que tuvieron lugar en el Ministerio entre 1897 y 1965 contribuyeron a que el Ministerio de Hacienda se identificase con el escudo columnario al ser utilizado como motivo decorativo.

 

El escudo que aparece en la fotografía decoró las puertas de los principales salones del Ministerio. Hoy día puede contemplarse diferentes escudos en las puertas principales de acceso al Ministerio, cuyos diseños corresponden a los años sesenta.

Escudo columnario timbrado por una corona mural o cívica 

Ca. 1960-1964 Este escudo columnario aparece grabado en la vidriera de una puerta acristalada existente en el Ministerio de Hacienda. Se instaló durante las reformas acometidas en el edificio entre 1960 y 1964 por el arquitecto conservador, Luís Cervera Vera. En ese momento se reformó el piso principal, así como el vestíbulo particular por el que los titulares del Ministerio y otros altos cargos acceden a sus despachos desde la planta baja.

 

El arquitecto usó para timbrar el escudo una corona mural o cívica utilizada en el escudo nacional adoptado por la Segunda República. Suprimió también la corona imperial y real que timbran las columnas de Hércules, sustituyéndolas por dos pequeñas esferas.

 

Es curioso pero durante muchos años los ministros de Hacienda de los gobiernos presididos por el General Franco accedían a su despacho a través de una puerta que mantenía vivo un símbolo republicano. Hoy día el vidrio se mantiene, pero se le ha adherido una corona real sobre la mural y sobre las dos esferas que superan las columnas de Hércules. Aún así pueden distinguirse los símbolos republicanos perfectamente como demuestran las fotografías.

Boceto para emblema oficial del Ministerio de Hacienda

Ca. 1960 (reforma del Ministerio de Hacienda). En el Archivo General Central del Ministerio de Economía y Hacienda se conserva un boceto con un proyecto de decoración para el edificio del Ministerio. No se conoce ningún ejemplo de su utilización.

 

El diseño corresponde seguramente al proyecto de reforma del edificio y de decoración de su escalera principal acometido por el arquitecto conservador, José Cervera Vera entre 1960 y 1964. No obstante, esto último no puede asegurarse pues el dibujo no contiene referencia alguna.

Descripción:

Se trata de un medallón inscrito en un escudo elíptico. En su centro aparece una corona de ramas de olivo, símbolo del servicio público y de prosperidad. Le acompañan dos columnas de Hércules rodeadas de una filactería con la leyenda «Hacienda Pública».

 

La corona de olivo y las columnas van timbrados de la corona real abierta propio del diseño franquista del Escudo Nacional de España.

Repostero con el escudo columnario (2004)

Aparte de la moneda, el escudo columnario constituía el blasón del Virreinato de la Nueva España. El campo del escudo era de color rojo o gules. Las dos esferas acoladas eran de plata e iban sobre un mar también de plata y azur.

 

También iban en plata las columnas y las coronas. Posteriormente se incluyó oficialmente en el escudo real y nacional de España adoptado por la monarquía bonapartista. Su escudo fue diseñado y aprobado por los constituyentes reunidos en Bayona en 1809.

 

El escudo columnario ocupaba un cuartel dentro del blasón josefino, junto con el resto de las armas de los antiguos reinos hispánicos. En el año 2004 se encargó un repostero que llevase el escudo columnario como motivo central. En él se ha optado por dotar a los dos mundos de su color natural. Adorna las paredes del piso principal del Ministerio de Economía y Hacienda.

Símbolo de la Reforma Tributaria de 1976-1978

La modernización del país requería de un nuevo y moderno sistema tributario que lo pusiera al mismo nivel que el resto de los países de la Europa occidental. En 1973 el Instituto de Estudios Fiscales elaboró un profundo y extenso estudio que dio lugar a la aparición del «Informe sobre el Siste-ma Tributario español», también conocido como «Libro verde» por el color de su encuadernación. Tras profundizar en la propuesta, se elaboró el informe: «Sistema Tributario español. Criterios para su reforma», que fue conocido como «Libro blanco».

 

En un principio se trataba de sendos documentos escritos a máquina y reproducidos por multicopista para su circulación restringida. Una vez que el segundo informe obtuvo la aprobación de los medios oficiales se decidió editarlo.

 

Fue publicado por el Ministerio de Hacienda en junio de 1976. La trascendencia del paso que se daba aconsejaba la adopción de un símbolo propio para la Reforma. Se optó por utilizar el mismo escudo columnario que antaño había adornado las puertas de los principales despachos del Ministerio. Incluso en el momento de la presentación del informe en los medios oficiales, se planteó comentar la composición del escudo y su elección como símbolo de una nueva y moderna Hacienda Pública.

 

La reforma tributaria se plasmaría en la Ley 50/1977, de 14 de noviembre, de medidas urgentes de reforma fiscal, uno de los pilares fundamentales para la consolidación de nuestra actual democracia en España. Siguió utilizándose como anagrama en la publicación oficial del Ministerio «Memoria de la reforma tributaria», que solamente apareció entre 1981 y 1982. Posterior-mente se utilizó como emblema de las algunas obras de lujo editadas por el Ministerio de Economía y Hacienda.

 

Con motivo de la conmemoración del XXV aniversario de la Constitución Española de 1978 ha vuelto a ser empleado por el Instituto de Estudio Fiscales en algunas de sus publicaciones encuadernadas en pasta.